
Hay aspectos fundamentales en los comercios que en ocasiones descuidamos, ello repercute negativamente disminuyendo las ventas y poniendo en serio riesgo nuestro negocio.
La forma en que mostramos los productos, nuestra imagen comercial y el modo en que nos comunicamos, es primordial en estos tiempos tan competitivos. Todos estamos expuestos a miles de impactos publicitarios cada día y la oferta de productos es brutal. Por lo que un simple detalle será el detonante para que el consumidor acabe eligiendo nuestro establecimiento para realizar sus compras.
Conseguir llamar la atención del cliente, que nos elija y que vuelva para repetir sus compras en nuestro establecimiento, es señal de un buen funcionamiento y debe ser el principal propósito de nuestras acciones comerciales. Para ello debemos observar y trabajar las distintas áreas de nuestro negocio sin descuidar ningún aspecto, con el fin de rentabilizarlo al máximo.


